domingo, 16 de noviembre de 2014

Resumen ejecutivo del primer tomo



Una historia digna de ser contada: La apasionante vida de los rojos de Santa Laura

Introducción
Unión Española, club fundado por la pujante colonia ibérica de Santiago, es uno de los equipos más tradicionales y exitosos del fútbol chileno. Sus orígenes se remontan al Centro Español de Instrucción y Recreo, entidad recreativa y cultural creada en 1895 (dos años después obtuvo el reconocimiento legal) por un grupo de inmigrantes peninsulares, mayoritariamente jóvenes, que arribaron a nuestro país, a finales del siglo XIX, procurando nuevos horizontes laborales. Su rama de fútbol, en cambio, tiene su antecedente más remoto en un pequeño club de chavales del mismo origen que fue fundado en 1918 con el nombre de Ibérico Balompié. En pocos años, a través de diversas fusiones corporativas, este pequeño club fue consolidando su poderío e influencia como institución atlética, hasta convertirse a fines de los años veinte en "la más fuerte y bien organizada de nuestras organizaciones deportivas" (“Revista Match”, 1928). Lo cierto es que, en pleno auge del fútbol amateur (1925-1930), mientras Colo Colo era el equipo más popular, la Unión Deportiva Española, como se llamaba entonces, era la institución deportiva más poderosa del país. También hay consenso entre los entendidos que el club ibérico fue pionero en el desarrollo del fútbol infantil y juvenil en Chile, convirtiendo a la cantera de Santa Laura, enclavada en la tradicional comuna de Independencia, en la más prolífera entre sus congéneres en los albores del fútbol organizado de nuestro país.
Más tarde Unión Española fue uno de los fundadores del fútbol profesional en 1933. Pronto se estableció como uno de los clubes deportivos más prestigiosos dentro de nuestras fronteras. No es de extrañar, pues, que a fines de la década del treinta, un prestigioso periódico de la capital haya escrito respecto de ella: “Es sin duda este club el que tiene mayor número de ramas y muy bien organizadas. La presencia de sus deportistas y de sus equipos en cualquiera competencia hace [de estas] un espectáculo valioso; su ausencia restará importancia a toda manifestación al aire libre. La Unión Española es la más grande de todas las instituciones deportivas del país; el entusiasmo de sus dirigentes y de sus asociados en general sobrepasa al de los clubs chilenos y de otras colectividades extranjeras” (“El Mercurio”, abril 1939). Desde entonces Unión ha sido uno de los protagonistas más laureados de nuestro balompié rentado, conquistando siete campeonatos nacionales, dos copas chile y una copa de invierno, a lo que debe añadirse el subcampeonato de américa obtenido en 1975, galardones que la sitúan como la institución deportiva de colonia más victoriosa e importante de la América hispanoparlante.
De otro lado, durante muchos años Unión Española fue considerada, patrimonialmente hablando, como la institución más próspera del país. Hoy día su estadio Santa Laura, reminiscencia suntuosa de aquel boyante pasado, sigue siendo el recinto deportivo privado más emblemático de Chile.
Todos estos antecedentes, junto a otros de similar calibre, exigen que su apasionante trayectoria en el deporte chileno sea recogida, respaldada y compartida a través de una relación escrita y circunstanciada de las actividades institucionales y deportivas que ha desarrollado a través de los años, que presente, con científica y exhaustiva rigurosidad, a todos los amantes del deporte y la cultura, la fecunda historia de la Unión Española. ¡El instituto de Santa Laura lo merece!

Nuestro proyecto
Nuestro proyecto considera la creación de una colección de cinco tomos, convenientemente ilustrados, de 300 páginas aproximadamente cada uno, que bajo el título “Una historia digna de ser contada: La apasionante vida de los rojos de Santa Laura”, se transforme en una obra de referencia en la historiografía deportiva chilena como la relación histórica de mayor alcance y más acabada de un club social y deportivo de nuestro país.
Cada tomo se abocará a realizar una descripción pormenorizada del desempeño que año a año ha tenido su equipo de fútbol en las competencias oficiales, nacionales e internacionales, con estadísticas completas y exhaustivas, incluyendo un cúmulo de biografías inéditas de algunos de sus personajes más ilustres (jugadores, entrenadores y dirigentes que hicieron historia en el club de colonia) y un número significativo de imágenes poco difundidas, sin olvidar por cierto los hechos institucionales más relevantes del período.
Para definir la estructura de esta descomunal obra, es necesario atender a la propia historia de la institución que es objeto de este estudio. En este sentido las páginas doradas de la historia de la Unión Española nos enseñan que ella ha transitado, en su devenir institucional y deportivo, un camino pedregoso con admirable entereza y perseverancia. En su largo peregrinar ha sufrido eventos traumáticos que otros clubes de fútbol no han podido resistir. Razones políticas de carácter internacional exigieron su receso en 1939 (que la constriñeron a dejar en libertad de acción a todo su plantel profesional). Pocos equipos han podido levantarse erguidos después del gran detrimento que sufrió su poderío futbolístico a comienzos de los ochenta. En 1997 desciende a la segunda división por primera vez en su extenso recorrido. A mediados del primer decenio de nuestro siglo una grave crisis financiera, que culmina jurídicamente con la quiebra del Club deportivo, la obliga a vender sus derechos federativos y económicos a privados.
Siguiendo este razonamiento, podemos concluir que el itinerario histórico de la Unión Española se ha desarrollado en cuatro fases bien definidas, cada una de las cuales ha terminado (salvo la última que está en curso) con nuestra querida institución en serio riesgo de caer a un profundo socavón causado por algunos de los hitos críticos que hemos mencionado. La primera etapa (1897-1939), que finalizó con la disolución de la escuadra profesional, puede ser descrita como la época de nacimiento, infancia y juventud del instituto ibérico. El segundo ciclo (1940-1979), el más exitoso de todos (obtuvo cinco de sus siete estrellas), que concluyó con la depresión económica de finales de los setenta, correspondería a su edad de adultez. El tercer período (1980-2008), que bien puede ser calificado como de vejez debido al agotamiento de su capacidad futbolística, llegó a su término con la venta del club al Colegio Internacional SEK S.A., cuyo dueño es el español don Jorge Segovia Bonet. La última fase, iniciada en el año 2009, puede ser vista como un gran despertar, un verdadero renacer de la entidad hispana, debido a los éxitos deportivos recientemente logrados y a la excelente gestión directiva de su actual controlador.
Tomando en consideración el derrotero de la entidad hispana, nuestro proyecto contempla, como se ha dicho, cinco libros, cada uno de los cuales versará sobre uno de estos períodos, a saber:
Tomo I: Génesis y desarrollo de un proyecto exitoso (1897-1939)
Tomo II: La consolidación de una fuerza futbolística (1940-1969)
Tomo III: La década gloriosa (1970-1979)
Tomo IV: La decadencia de un grande de siempre (1980-2008)
Tomo V: El renacimiento hispano (2009-presente).
Se considera la publicación de un tomo por año, comenzando en 2014 y culminando en 2018, año en que se cumplen cien años del nacimiento del primer club de fútbol que tuvo la comunidad española de Santiago (el Ibérico Balompié). A esta fecha se encuentra terminado el primer tomo, cuya propiedad intelectual está registrada a nombre de su autor bajo el número 244297-2014. El segundo tomo se encuentra en elaboración en un porcentaje cercano al 70%.
Nuestro primer libro
El primer tomo de esta colección estudia meticulosamente la génesis y desarrollo primordial del club representativo de la comunidad peninsular metropolitana, el cual, en menos de diez años de existencia, se alzó a una situación de privilegio tal respecto a sus pares, que no tardó en posesionarse como la institución deportiva más aclamada del país.

En cuanto a su arreglo, este libro inaugural tiene tres capítulos. En el primero, titulado “La colectividad hispana se organiza”, se exponen los principales elementos que caracterizaron al flujo migratorio de españoles a Chile entre 1880 y 1920, teniendo especial cuidado de explicar cómo la prosperidad material y social que premió los esfuerzos denodados de muchos de estos inmigrantes, influyó directamente en el auge y progreso del deporte capitalino a través de la principal orgánica que constituyó: la Unión Española. A fin de que el lector pueda tener una aproximación más inclusiva al contexto socio-cultural bajo el cual dio sus primeros pasos el fútbol organizado de origen español en nuestra capital, se reseñan cinco instituciones prominentes que fueron fundadas por la colectividad ibérica en el período comentado, cuatro de las cuales guardan una conexión directa con el objeto fundamental de nuestro estudio: el Centro Español de Instrucción y Recreo (1897-1934), el Ibérico Balompié (1918-1923) la Unión Deportiva Española (1923-1934) y la Unión Española (1934 al presente) , esta última resultante de la fusión acordada entre la primera y la tercera de las sociedades recién nombradas. Ante todo sobresale en esta primera parte la explicación detallada del tortuoso camino que debió recorrer el pacto de fusión entre el Centro Español y la Unión Deportiva Española, por más de nueve años, antes de poder ser consumado legalmente en 1934 y dar vida así a la actual Unión Española. En esta pieza se relatan pormenores desconocidos de este complejo proceso de integración, que en su momento puso en pie de guerra a connotados personeros de la Colectividad. El primer capítulo culmina con tres apéndices que contribuyen a conocer en mayor profundidad los comienzos del futbol en la Península, los emblemas institucionales que tuvo Unión y sus antecesoras en este período (las insignias que precedieron al águila de San Juan) y un artículo inédito, preparado por el historiador Dante Figueroa Abarca, en el que se refiere a los orígenes del estadio Santa Laura y su relación con la historia patrimonial de Independencia.

El segundo capítulo, “Unión Española en la era amateur”, de una extensión aproximada de 120 páginas, está constituido por una serie de crónicas periodísticas acerca del cometido –generalmente exitoso- del cuadro superior de los hispanos en las competencias oficiales (temporada tras temporada), incluyendo reseñas de (casi) todos los partidos en que participó la oncena de Plaza Chacabuco, con tablas que contienen estadísticas exhaustivas (relativas a fechas, recintos de las contiendas, árbitros, resultados y autores de los goles), fotografías inéditas y abundante citas a fuentes primarias (diarios y revistas de la época). La trayectoria de los rojos de Santa Laura es representada en cuatro etapas descriptivas, determinadas sobre la base de ciertos elementos típicos que confluyen en cada una de ellas: a) El Ibérico Balompié ingresa a la competencia (1919-1922); b) El primer año del equipo fusionado (1923); c) La ascensión hispana (1924-1928); y d) El otoño rojo (1929-1932). La narración de eventos deportivos y algunos hitos institucionales es acompañada de ilustrativas semblanzas de los principales jugadores de la época (Juan Legarreta, Juan Bautista Lapiedra, Gerardo Mediavilla, los hermanos Pardo, Tomás Vásquez, Federico Sanchez y Raimundo Caballero, entre muchos otros) y dirigentes célebres como Rosendo de Santiago, su principal gestor en la época dorada del amateurismo, a cuyos ponderables méritos debe imputarse, en una importante medida, el apogeo que experimentó el club de estirpe española en los años inmediatamente siguientes a su abnegada labor. Esta parte concluye con unas breves consideraciones finales que versan sobre la tipología fundamental de su juego en la era amateur, las peculiaridades tácticas y anímicas de los futbolistas hispanos, la enorme capacidad organizativa de sus dirigentes y la furia española (pasión y lealtad) de sus primeros forofos. A todo lo anterior se añade un completo apéndice estadístico, inusitado en libros de esta naturaleza, en el que destaca un recuadro con todos los planteles hispanos antes del profesionalismo.

El último capítulo, que lleva el título “Profesionalismo y Política”, tiene similar extensión y la misma estructura y estilo de la división anterior, aunque referido a la primera época profesional de los rojos de Santa Laura, que concluyó de una forma tan abrupta como lamentable con el retiro de la oncena ibérica de la Asociación Central de Fútbol, debido a los graves incidentes que se suscitaron en nuestras calles y algunos escenarios deportivos con ocasión de la victoria de las fuerzas franquistas en la Guerra Civil Española. El recorrido hispano es igualmente trazado en cuatro etapas: a) Se instaura el profesionalismo (1933); b) Continúa el declive futbolístico de los rojos de Santa Laura (1934-1936); c) Se cosechan nuevas esperanzas (1937-1938); y d) El aciago fin de la primera época (1939). En este capítulo final podemos destacar las biografías de Nemesio Tamayo, Voltaire Carvajal y Antonio Aller, entre otros ídolos de la afición hispana; el completo apéndice estadístico que da a conocer, entre otros datos de interés, todos los primeros planteles profesionales del club de Independencia (con indicación de los partidos jugados y goles convertidos por cada uno de sus jugadores); y, sobre todo, la relación circunstanciada de todos los eventos traumáticos que culminaron con la desafiliación voluntaria de Unión Española -de las filas de la Dirigente- por razones políticas beligerantes fuera de control.

El libro finaliza con una serie de conclusiones sobre el período que abarca su texto que podemos resumir en las siguientes sentencias:
1.- La Unión Española nació grande.
2.- Unión es una de las instituciones deportivas que más ha contribuido al desarrollo y progreso de nuestro fútbol (particularmente en la era amateur y luego en el profesionalismo naciente).
3.- Históricamente Unión Española es la entidad que mayor prestigio ha dado a la colectividad hispana de Chile.
4.- Su fisonomía futbolística fue marcada desde el inicio por el notable amor propio, fervor y pasión con que los jugadores rojos defendían sus colores.
5.- La hinchada hispana se ha caracterizado siempre por su carácter familiar, su entusiasmo visceral y su repudio proverbial a las injusticias.
6.- Los dirigentes españoles de la primera época son un excelente prototipo de cómo deben actuar los directivos deportivos por su ponderable entrega y su inagotable capacidad de trabajo.
7.- Desde la aurora de nuestro fútbol el equipo hispano ha debido soportar el injusto desprecio y la incomprensible antipatía de un sector importante de nuestros aficionados y de la prensa.
8. Unión Española es el equipo de colonia más exitoso en toda la América de habla castellana.